Cada circunstancia requiere un análisis particular, formulación de preguntas diferentes y capacidad de brindar soluciones viables.
En Mec tenemos presentes estos elementos para asistir al Management en el diseño de estrategias, planes y acciones que tiendan a mejorar la competitividad de la empresa y sus niveles de rentabilidad.
En cada intervención en la que participamos respondemos de manera singular, desafiando las reglas conocidas, con un sentido creativo e innovador.
Porque nuestro trabajo implica adaptarnos a los cambios para poder ayuda a cambiar.
Con fluidez, dinamismo y versatilidad.
Somos un Grupo Consultor integrado por profesionales de diversas disciplinas, especializados en distintas áreas y prácticas vinculadas a la gestión empresaria.
Desde hace 20 Años brindamos servicios profesionales a importantes empresas de todo el país.
Nuestra MISION es colaborar con el desarrollo económico y social de la región en la que operamos, asistiendo en forma externa a las organizaciones a través de la actividad de consultoría de negocios, ayudando a que éstas puedan mejorar su desempeño en el mercado y la eficiencia en sus operaciones, sin perder de vista la función social que deben asumir.
Estamos convencidos de que el gran motor de desarrollo con que cuentan las compañías es la intuición de sus creadores, su fuerza emprendedora: y esto resulta irreemplazable. Nuestra tarea como consultores se orienta a brindar apoyo y mayor grado de certeza a la labor eminentemente visionaria del empresario. Para ello, aportamos herramientas, métodos y modelos de análisis que permitan acrecentar las alternativas y alcanzar un mayor grado de certeza en la toma de decisiones estratégicas.
Sentimos un profundo respeto por los verdaderos empresarios.
Trabajar en consultoría significa asumir un compromiso profundo e indeclinable con el cliente y con la marcha de su negocio. Nuestra concepción es la de propiciar la labor en equipo junto a los ejecutivos de la empresa, sin que esto signifique bajo ninguna circunstancia perder nuestra perspectiva y nuestra independencia de criterio para poder ver “mas allá”.
El futuro de nuestro cliente es nuestro propio futuro.
Asistir a una organización empresaria en los umbrales del siglo XXI, implica necesariamente contar con una perspectiva interdisciplinaria. Los profesionales que componen nuestra consultora provienen de diversas disciplinas: administración, economía, psicología, marketing, estadística, ciencia política. Cada uno, a su vez, se halla especializado en distintas áreas y prácticas: estrategia corporativa, comunicación, imagen de marca, customer satisfaction, distribución, productos masivos, servicios, gestión de la calidad y cambio organizacional, entre otros. Por ello, cualquiera sea el profesional a cargo de la cuenta, existe un equipo de respaldo que lo asiste y con el que se reúne periódicamente para enriquecer su perspectiva o para tratar temas específicos.
La empresa es un fenómeno demasiado complejo como para resultar el campo exclusivo de una o dos disciplinas.
Creemos en la visión estratégica, en el pensamiento estratégico más que en el planeamiento estratégico. Las letras de un plan, por más perfectas que sean, pueden pasar a ser rápidamente historia. El pensamiento estratégico implica necesariamente proyectar el futuro y para ello se necesita de una perspectiva creadora, de enfoques originales. Cada circunstancia requiere nuevo análisis, formularse preguntas diferentes y poder vislumbrar soluciones viables allí donde en apariencia sólo existe el caos, la incertidumbre y la paradoja. Este es el enfoque que intentamos, a su vez, desarrollar en las personas que forman las empresas para las que trabajamos.
Ser estratega es ser, en cierto sentido, un revolucionario.
Asumimos la tarea de consultoría con un horizonte de largo plazo. Tratamos de abonar permanentemente la relación con el cliente y de medir en forma contínua su grado de satisfacción. Pero esto no nos impide ser exigentes y rigurosos al momento de señalar errores o correcciones a realizar. Y sólo trabajamos para aquellos que respetan y valoran las opiniones de nuestros profesionales y con quienes sentimos que, juntos, podemos realizar una labor productiva y generar “una espiral ascendente”.
No existen contratos que puedan ligar a las dos partes en una relación de consultoría. El deseo de permanecer vinculado debe renovarse cada día.
El trabajo de una consultora con su cliente debería implicar siempre una deliverada transferencia de tecnología. No sólo se trata de efectuar recomendaciones frente a problemas planteados, sino de ayudar a generar las condiciones dentro de la propia estructura de la empresa, para que los métodos de trabajo de los consultores se integren como procesos, promoviendo el aprendizaje.
No queremos ayudar a crear empresas enanas y dependientes de equipos externos, sino propiciar su crecimiento. Cuanto mayor grado de profesionalización alcancen, mayor será nuestro desafío.


